AVANZANDO CON JESÚS

El camino que se me ha dispuesto seguir por parte de Dios en este mundo tan hostil, cuyo punto de partida se remota a aquel evento tan grato cuando del vientre de mi madre nací; se me presenta tan vulnerable y tan desafiante ante las tentaciones que por causa del pecado parece al igual que una estrella, un trofeo muy deseado pero poco alcanzado. al ver dicho camino, mis piernas se mueven cual palmeras vate un remolino, mis sentidos se adormecen, mis pensamientos se bloquean… ¡oh..No! parezco un robot de quien fuerza malvada y externa tiene el  control, pero de inmediato esa pequeña esencia de valentía y la influencia del libre albedrío se esmeran en dar buenos resultados y pareciera que por acción divina yo fuese impulsado; este impulso me mueve a dar mi primer paso que con la ayuda de Dios hace de este gran camino una pequeña hoja de pasto. entonces yo pienso en mi interior: ¿quién es este que tan peyorativo quiere ejercer en mi su vasto dominio? ¿no es acaso mi Dios el rey soberano que con su gran poder creó a todo ser humano?… ¡claro que sí!_ mis sentidos se despiertan, mis pensamientos vuelan y mis piernas abarcan con firmeza… Entonces, me veo caminando con Jesús y contemplo frente a mi eventos gloriosos e irradiantes de majestuosa luz. allí está mi rey ayudándome a derrumbar murallas, ¿qué si tentaciones? ¡claro que sí! pero ante Jesús son como el tamo que arrebata el viento y en medio de las tragedias Jesús es quien me da aliento. cuando me detengo y miro hacia aras, solo puedo apreciar victorias alcanzadas y todas mis metas superadas;  pero retorno mi camino y mirando hacia adelante se me presentan nuevas tentaciones, mostrando caminos medios desafiantes; el enemigo los presenta  tan deseables y hermosos que el que no esté con Dios caerá en ese profundo pozo; pero yo sigo mi camino si que nada me detenga dejo atrás todo aquello que me cansa y me sosiega; me quito las gafas de a incredulidad y en ese  preciso instante puedo contemplar frente a mi el Reino de la Eternidad, y exclamo: ¡ Ese es el trofeo que quiero alcanzar! y oigo la voz de Dios que me habla desde el cielo azul con entrañable amor… ¡Hijo querido… si aquí quieres llegar! Avanza, no te rindas y se valiente. Entonces entiendo convencidamente que el único secreto para alcanzar la verdadera luz, e seguir cada día en este mundo CAMINANDO CON JESÚS…….J.A

                  ¡A Dios sea la Gloria!

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LA TEMPERANCIA

La temperancia tiene sus fundamentos en aspectos religiosos ha de enseñarse y practicarse la temperancia en todas las cosas de esta vida. La temperancia en comer, beber, dormir y vestir es uno de los grandes principios de la vida religiosa. La verdad, colocada en el santuario del alma, guiará en el trato del cuerpo. Nada que ataña a la salud del ser humano ha de considerarse con indiferencia. Nuestro bienestar eterno depende del uso que hagamos en esta vida de nuestro tiempo, vigor e influencia.

Tan sólo se nos da esta vida aquí en alquiler; y cada uno debiera preguntarse: ¿Cómo puedo invertir mi vida para que dé la mayor utilidad?

El desarrollo propio es nuestro primer deber hacia Dios y nuestros prójimos. Debiera cultivarse hasta el más alto grado de perfección cada facultad con que Dios nos ha dotado, a fin de que podamos realizar la mayor cantidad de bien de que somos capaces. Por lo tanto, es provechosamente empleado el tiempo que se destina al establecimiento y la preservación de una sólida salud física y mental. No podemos permitirnos empequeñecer o dañar una sola función, de la mente o del cuerpo por el trabajo excesivo o por el abuso de cualquier parte de la maquinaria viviente. Tan ciertamente como lo hagamos, sufriremos las consecuencias.

Tiene un poder admirable

La observancia de la temperancia y la regularidad en todas las cosas tienen un poder maravilloso. Para producir la dulzura y la serenidad de carácter que tanto contribuyen a suavizar el camino de la vida, serán de más valor que las circunstancias o las dotes naturales. Al mismo tiempo, el dominio propio así adquirido resultara ser una de las condiciones más valiosas para hacer frente con éxito a los serios deberes y las realidades que esperan a todo ser humano.

Una ayuda para el claro pensar

Los que desempeñan cargos de confianza deben hacer diariamente resoluciones de gran trascendencia A menudo deben pensar con rapidez, y esto sólo pueden hacerlo con éxito los que practican la estricta templanza. La mente se fortalece bajo la influencia del correcto tratamiento dado a las facultades físicas e intelectuales. Si el esfuerzo no es demasiado grande, cada nueva tarea añade nuevo vigor.
Los hábitos de templanza dan ricas recompensas

La nueva generación está rodeada con atractivos calculados para tentar el apetito. Especialmente en nuestras grandes ciudades, cada forma de complacencia se presenta en forma fácil y atrayente. Los que, como Daniel, rehúsen contaminarse, cosecharán la recompensa de sus hábitos de temperancia. Con su mayor fibra física y mayor resistencia, tienen un capital del que pueden disponer en un caso de emergencia.

Los hábitos físicos correctos estimulan la superioridad mental. El poder intelectual, la fortaleza física y la longevidad dependen de leyes inmutables. En esto, no hay nada librado al azar o a la casualidad. El Dios de la naturaleza no intervendrá para preservar a los hombres de las consecuencias de haber violado las leyes de la naturaleza.

Para tener salud perfecta séase sobrio en todo

Es necesaria la temperancia en todas las cosas para preservar la salud. . .. Nuestro Padre celestial envía la luz de la reforma pro salud para preservar contra los males que resultan de un apetito depravado, para que los que aman la pureza y la santidad puedan saber cómo usar con discreción las cosas buenas que él les ha provisto, y para que, ejercitando la sobriedad en la vida diaria, puedan ser santificados por la verdad.

La templanza precede a la santificación

El pueblo de Dios ha de aprender la templanza en todas las cosas. . .. Ha de eliminar de sus vidas toda complacencia propia. Antes de que pueda entender realmente el significado de la verdadera santificación y de la conformidad con la voluntad de Cristo, cooperando con Dios debe obtener el dominio sobre erróneos hábitos y malas prácticas.

En el estudio

La intemperancia en el estudio es una especie de intoxicación, y los que se entregan a ella, como el borracho, se apartan de la senda segura, tropiezan y caen en las tinieblas. El Señor quiere que todo alumno recuerde que el ojo debe mantenerse sincero para la gloria de Dios. No ha de agotar o malgastar sus facultades físicas y mentales procurando adquirir todo el conocimiento posible de las ciencias, sino que debe conservar la frescura y el vigor de todas ellas para dedicarse a la obra que el Señor le ha señalado: ayudar a las almas a hallar la senda de la justicia.

En el trabajo

Debiéramos practicar la templanza en nuestro trabajo. No es nuestro deber sobrecargarnos. A veces, quizá algunos se vean en la necesidad de estarlo, pero ésta debiera ser la excepción y no la regla. Hemos de practicar la templanza en todas las cosas. Si honramos al Señor haciendo nuestra parte. él a su vez preservará nuestra salud. Debiéramos ejercer un control razonable de todos nuestros órganos. Practicando la sobriedad en el comer, el beber, el vestir, en el trabajo y en todas las cosas. podemos hacer para nosotros mismos lo que no puede hacer ningún médico.

Por regla general, el trabajo del día no debiera prolongarse durante la noche. . .. Se me ha mostrado que los que hacen esto, con frecuencia pierden más de lo que ganan pues aniquilan sus energías y trabajan nerviosamente excitados. Quizá no se den cuenta de ningún daño inmediato, pero están minando su organismo con toda seguridad.

Los que hacen grandes esfuerzos para alcanzar cierta cantidad de trabajo en un tiempo dado y continúan trabajando cuando su buen juicio les dice que debieran descansar, nunca son ganadores. Viven de un capital prestado. Están gastando la fuerza vital que necesitarán en un tiempo futuro. Y cuando se demande la energía que ellos han disipado tan descuidadamente, desfallecerán por falta de ella. Ha desaparecido el vigor físico, las facultades mentales desfallecen. Comprenden que se hallan frente a una pérdida, pero no saben cuál es. Ha llegado su tiempo de necesidad, pero sus recursos físicos están exhaustos. Todo el que viole las leyes de la salud, alguna vez debe sufrir en mayor o menor grado. Dios nos ha dado fuerza orgánica que se necesitará en diferentes períodos de la vida. Si disipamos esa fuerza descuidadamente mediante una sobrecarga continua, alguna vez seremos perdedores.

En el vestir
En todos respectos debemos vestir conforme a la higiene. “Sobre todas las cosas”, Dios quiere que tengamos salud tanto del cuerpo como del alma. Debemos colaborar con Dios para asegurar esa salud. En ambos sentidos nos beneficia la ropa saludable.

Esta debe tener la donosura, belleza y la idoneidad de la sencillez. Cristo nos previno contra el orgullo de la vida, pero no contra su gracia y belleza natural.

En el comer

La verdadera temperancia nos enseña a no participar en absoluto de todo lo que es dañino y a consumir juiciosamente lo que es saludable. Hay pocos que comprenden como debieran todo lo que sus hábitos de vida tienen que ver con su salud, su carácter, su utilidad en este mundo y su destino eterno. El apetito siempre debiera estar subordinado a las facultades morales e intelectuales. El cuerpo debiera ser siervo de la mente, y no la mente del cuerpo.

Los que comen y trabajan desmedida e irrazonablemente, hablan y actúan irrazonablemente también

. No es necesario beber licores para ser intemperante. El pecado de comer con intemperancia: comer demasiado frecuentemente, demasiado y de alimentos indigestos y malsanos, destruye la acción saludable de los órganos digestivos, afecta el cerebro y pervierte el juicio, impidiendo el pensar y el actuar en forma racional, tranquila y saludable.

Cuidado especial de no comer demasiado

En nueve casos de diez, hay más peligro en comer demasiado que en comer de menos. . .. Hay muchos enfermos que no padecen de ninguna enfermedad. La causa de sus dolencias es la complacencia del apetito. Piensan que, si el alimento es saludable, pueden comer todo lo que les plazca. Este es un gran error. Las personas cuyas facultades [funciones biológicas] están debilitadas, debieran comer una cantidad moderada de alimento, y aun limitada. El organismo entonces estará capacitado para hacer su obra bien y fácilmente y se ahorrará una gran cantidad de sufrimiento.

No neguéis a Dios por un acto de intemperancia

Hemos sido comprados con un precio. Por lo tanto. debemos glorificar a Dios en nuestro cuerpo y nuestro espíritu que son suyos. No hemos de negarlo por un acto de intemperancia, pues el unigénito Hijo de Dios nos ha comprado a un costo infinito. el mismo sacrificio de su vida. No murió por nosotros para que nos convirtiéramos en esclavos de malos hábitos, sino para que llegáramos a ser hijos e hijas de Dios que le sirven con todas las facultades del ser.

Los que tienen continuamente en cuenta que están en esta relación con Dios no colocarán en el estómago alimento que complazca el apetito dañando a los órganos digestivos. No echarán a perder la propiedad de Dios complaciendo indebidos hábitos en el comer, beber o vestir. Tendrán gran cuidado de la máquina humana, comprendiendo que deben hacer esto a fin de trabajar como colaboradores con Dios. Él ordena que sean sanos, felices y útiles. Pero a fin de serlo, deben colocar su voluntad del lado de la voluntad de Dios.

Practicad la temperancia en todos los detalles de la vida del hogar

Instamos que los principios de temperancia sean practicados en todos los detalles de la vida del hogar; que el ejemplo de los padres sea una lección de temperancia; que la abnegación y el dominio propios sean enseñados a los hijos y que sean disciplinados consecuentemente en ellos desde la niñez.
En el círculo familiar y en la iglesia debiera colocarse la temperancia cristiana en una plataforma elevada. Debiera ser un elemento viviente y actuante que reforme los hábitos, el genio y el carácter.

¿Quién soy?

Soy un compañero constante. Soy tu más grande ayuda, o tu mas pesada carga. te impulsare hasta las alturas, o te arrastraré al fracaso. Estoy completamente bajo tu mando. De  todas formas, la mitad de las cosa que haces puedes dejarlas a mi cargo y podré cumplirlas rápida y correctamente.

Es fácil lidiar conmigo: solo es necesario que seas firme. Muéstrame exactamente cómo quieres que haga las cosas, y tras unas cuantas lecciones las desarrollaré automáticamente. Soy el sirviente de todos los grandes personajes y, ¡ay!, también de todos lo perdedores. a quienes son grandes, los hice yo así. A los otros, los conduje al fracaso.

No soy una máquina, aunque funciono con la precisión de un mecanismo y además con la inteligencia de un humano. puedes hacerme funcionar para obtener ganancias o para quedar en la ruina; para mí no hay diferencia.

Tómame, entréname, sé firme conmigo, y pondré el mundo a tus pies. Sé indulgente conmigo, y te destruiré.

                                                                               

                                                                        ¿ QUIÉN SOY ? …….

 

habito

a Fe de Jesús  Lección  No. 12

 

 

  Lo que la Biblia enseña acerca del día de descanso.

 

EL DÍA DE DESCANSO DADO POR DIOS

1. ¿Cuál es el día de descanso según la ley de Dios? (Éxodo 20:8-11)

2. ¿ Para beneficio de quién se dio el sábado? (S. Marcos 2:27)

HISTORIA DEL SANTO SÁBADO

3  ¿Quién instituyó el sábado, y cuándo lo hizo? (Génesis 2:1-3)

4. ¿Qué día respetó nuestro Señor Jesucristo? (S. Lucas 4:16)

5. ¿Qué día guardaba la Virgen María? (S. Lucas 23:56)

6. ¿Qué día respetaban los apóstoles?        (Hechos 17:2)

7. ¿Qué día se guardará en el cielo? (Isaías 66:22, 23)

¿QUÉ DEBO HACER?

1. Tener cuidado de no profanar el sábado (Isaías 56:2)

2. Venerar el sábado, haciendo la voluntad de Dios (Isaías 58:13-14)

3. Obedecer a Dios antes que a los hombres (Hechos 5:29)

MI RESOLUCIÓN:

Creo que el sábado es el día del Señor. Prometo respetarlo fielmente.

 

Aunque vientos de aflicción y agobio lleguen a ti;                                                            si te aferras a Dios, todos; por fuertes que sean los podrás resistir.                                                                               jair

El verdadero significado del Amor

Cuánta veces le he dicho a los demás que los amo con todo mi corazón.

sin tener claro en mi mene que en realidad ese no es el mejor acto de expresión

pues, el corazón de todo ser humano esta manchado por el pecado

y por ello se ha perdido del Amor, su verdadero significado;

y ahora he entendido que para amar de verdad, debemos amar con el corazón de quien nos a salvado…. gtrsd

“Recuerdos del trébol en medio de un Mar de soledad”

 

Hay momentos en la vida en los que me siento sumergido en un mar de soledad que con coraje y valentía me esmero en hacer de este cual inmenso y hostil se torna; cuyos aires de aflixion y agobio dan fuerza a crueles e implacables olas, en un arroyo tan vulnerable que la imponente  y consumidora fuerza del sol ardiente lo consuma arrazadoramente, dejando en su lugar tierra fertilizada por los bellos y alentadores recuerdos  de quienes han sido mi apoyo y motivación; momentos que cuando tuvieron vida gozaron en su plenitud de excelsa pureza  amor real, y yo confiado de estar en un barco que nunca creí fuera a sumergirse en el mar de la soledad no los supe apreciar y que ahora la vida hizo que me encontrase con ellos como los ríos todos terminan en la mar

Ahora con la absoluta ausencia de vergüenza pero si la plena presencia de orgullo en el más puro y humilde sentido que este se pueda expresar le demando al Dios del cielo, que aquellos inolvidables recuerdos y  su compañía tan incomparable, que alienta el alma, que da fuerza y que a igual que el sol al medio día y la luna al oscurecer siempre están ahí sin aires a desfallecer; puedan dar vida a nueva grama verde y colorida, cuyos tallos sean los recuerdos ya vividos y sus capullos, nuevos recuerdo por vivir.

Sin abandonar mi criterio espiritual y con palabras llenas de fe avivadas por la contemplación de las bendiciones de Dios en mi persona; infinitas gracias a él doy por haber cumplido su misericordiosa voluntad en mí, lo que me ha hecho valorar con inmensos aires de felicidad y agradecimiento en medio de este mar de soledad, hasta el más pequeño trébol en medio de un gran jardín.

trebol                    ¡ A Dios sea Gloria!                                                                                                                                                                                   Jair Ardila